Paradojas de la vida... hace dos días escribía un texto llamado "El hombre que no paraba de brindar" (que veréis más abajo) y apenas un par de horas después, un ser querido dejó de brindar para siempre. Ahora, pensándolo con cabeza fría me sorprende la casualidad... quizá no haya sido una casualidad... quizá sea eso que llaman "destino"...
Me resulta extraña la sensación que queda después de algo así. Me planteo que lo mismo me ocurrirá a mi (es lo único cierto en la vida). Me pongo a pensar y ya que sé que esto me va a pasar, quizá deba aprovechar la vida al máximo (y un poco más), quizá deba exprimir las experiencias, los momentos; quizá no deba plantearme tanto las cosas y ser más directo, menos cobarde, más valiente, menos indeciso. No pensar tanto en el qué dirán, en el qué pasará, en el cómo se lo tomarán.
Sí! Está decidido!
(disculpad estas líneas)
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3 comentarios:
Estoy de acuerdo contigo :)
Gracias Xan! ^^
Quizás sí..
pero todo lleva un proceso.
(L)
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